«Cómo elegir un mueble de baño que combine diseño, almacenamiento y personalidad». Fecha de publicación: 26 septiembre 2026.
¿Sientes que a tu baño le falta ese toque que lo haga realmente tuyo? Entonces, quédate por aquí. En las próximas líneas te daremos algunos consejos para elegir los muebles de baño que mejor encajen contigo y con tu espacio, combinando estilo, funcionalidad y el almacenamiento que necesitas para tenerlo todo en orden.
Mide primero antes de comprar
Antes de lanzarte a comprar ese mueble de baño que te ha enamorado en Instagram, mejor saca el metro y comprueba cuánto espacio tienes realmente. Mide bien el ancho, el alto y la profundidad de la zona donde quieres colocarlo. Igualmente, deja espacio suficiente para abrir cómodamente las puertas y cajones sin que choquen con nada ni dificulten el paso.
Con las medidas en mano, puedes hacer un pequeño dibujo del baño y señalar dónde están las tomas de agua y el desagüe. Puede parecer un detalle sin importancia, pero te ayudará a saber qué muebles puedes colocar y cuáles no. También te evitará sorpresas y quebraderos de cabeza cuando llegue el momento de instalarlo.
Busca un almacenamiento que se adapte a ti
En el baño solemos acumular un montón de cosas. Por eso, el mueble que elijas debería adaptarse a lo que necesitas guardar y a la forma en la que utilizas el espacio. Por ejemplo, si te gusta tenerlo todo a la vista y a mano, las baldas abiertas pueden venirte genial. Pero si prefieres que todo quede recogido, lo mejor es apostar por muebles con puertas para mantener el desorden fuera de la vista.
Del mismo modo, aprovecha las paredes y el espacio en vertical. Los muebles altos son una buena opción para sacar partido a los baños con techos elevados, mientras que los muebles bajos con cajones amplios resultan muy prácticos para tener a mano todo lo que utilizas a diario sin tener que estar agachándote constantemente.
Elige un material que te guste y aguante
Finalmente, el material del mueble influye en cuánto te va a durar y también puede cambiar por completo el estilo del espacio. Por ejemplo, la madera brinda calidez y ese toque natural que queda tan bien, aunque necesita algo más de cuidado. Los laminados de buena calidad, en cambio, son resistentes al agua y fáciles de limpiar, por lo que son muy prácticos si hay niños en casa o simplemente no quieres estar pendiente de cada salpicadura.
No obstante, si quieres darle un aire más moderno y llamativo al baño, puedes apostar por acabados metalizados o lacas brillantes, que además ayudan a reflejar la luz. También hay opciones como el DM hidrófugo o el corcho tratado, que ofrecen una alternativa diferente sin renunciar a la funcionalidad. Eso sí, elijas el material que elijas, procura que combine con el resto de elementos del baño.
Ahora que ya tienes claro en qué fijarte para elegir tu mueble de baño, solo queda ponerse manos a la obra. Piensa en lo que necesitas, el estilo que más te gusta y el espacio del que dispones, y empieza a darle una vuelta a este rincón de la casa.
Sin comentarios