Sillas de oficina, qué tener en cuenta al elegir la nuestra

Sillas de oficina, qué tener en cuenta al elegir la nuestra
Sillas de oficina (Michal Kubalczyk Unsplash)

Las sillas de oficina perfectas deben estar pensadas para que podamos pasar sentados, al menos 8 horas laborales, sin que esto afecte a nuestra salud. ¿Cómo elegir la tuya? Continúa leyendo y terminarás teniendo claro el modelo que quieres.

Razones de peso para escoger bien

La pandemia nos llevó al teletrabajo y éste a centrar nuestra atención en herramientas para trabajar en casa. En este sentido, las sillas de escritorio han sido sustituidas por las sillas de oficina.

Le recientemente implantada Ley del Teletrabajo es un claro ejemplo de ello y las noticias relacionadas con él que salen cada día en los medios.

Teletrabajar implica pasar más tiempo en casa, lo que al final ha condicionado la decoración e incluso hasta la moda. Pero un aspecto tan importante como el empleo y nuestro bienestar mientras lo desarrollamos merece una atención especial.

Las sillas de oficina son una de las principales herramientas que debemos someter a estudio para ver si cumplen su función o podrán hacerlo ante nuestras necesidades.

Tipos de sillas

Antes de decidirnos por un tipo de silla de oficina u otro es interesante saber cuáles existen y también los materiales de los que están hechos. No es recomendado saltarse ningún apartado de las principales características de las sillas de oficina si queremos tomar la mejor decisión.

Las sillas de oficina con reposabrazos

Los asientos con reposabrazos para la oficina son de los más cómodos que existen. No solo porque nos permiten mantener la posición y postura corporal correcta, sino también porque añaden el detalle de tener una zona donde descansar los brazos cuando no los estemos usando.

Hay muchos tipos, generalmente, las más baratas suelen ser las menos cómodas. Si vas a apostar por este modelo, no te quedes a medias tintas.

Sillas para la oficina sin reposabrazos

Estas son las sillas para oficina que, quizás, más estamos acostumbrados a ver porque son las que más usan los funcionarios en los edificios públicos como puede ser el INEM, ahora SEPE. 

Son bastante cómodas y permiten una jornada laboral de 8 horas, aunque no son las más recomendadas para trabajos intensivos. Tampoco para las oficinas en casa ya que esta silla se presta a malas posturas.

Se puede decir que, mientras que la silla con reposabrazos para oficina nos ‘obliga’ a tener la postura correcta, con la que carece de ellos tenemos más holgura en cuanto a la posición que tomar.

Sillón de director

Se le llama así, pero en realidad es una silla para oficina. Eso sí, no una más. Esta es la más cómoda de todas. Entre otras cosas, porque suele ser más ancha, de mayor calidad en cuanto a materiales y su diseño es muy ergonómico. De ahí que sean las más caras, aunque las más rentables si trabajamos mucho tiempo sentados.

Aspectos clave de una buena silla para trabajar

Además de conocer los tipos de silla para oficina que existen, hay otros elementos igual de importantes a estudiar antes de hacer la compra:

¿Cuántas horas vas a trabajar?

Si la jornada laboral que vas a realizar en tu oficina en casa no excede de las cuatro horas, puedes ajustar tu inversión. Una buena elección sería la silla para despacho sin reposabrazos que, generalmente suele ser más económica. Por esta razón, lo que ahorres en ‘estructura’, lo puedes invertir en los materiales de la silla para obtener una mejor experiencia y mayor durabilidad.

¿Necesitas corregir tu postura?

Si necesitas corregir tu postura, escoge una silla de director o con reposabrazos de calidad que te ofrezca posibilidades de inclinación a medida y un diseño ergonómico adecuado para tu salud. En este caso, interesa mucho invertir en calidad de materiales y funcionamiento.

Materiales

En la mayoría de las sillas de escritorio podemos encontrar materiales como el acrílico, poliéster, renna (80% algodón y 20% poliuretano para lograr un aspecto similar al cuero) y piel.

El material de más calidad para tu silla de trabajo es la piel. Si bien es un poco más caro, tiene buenos acabados y es resistente al paso del tiempo. Las sillas de piel para oficina son bastante duraderas por lo que la inversión inicial se termina amortizando en poco tiempo.

Lo que debe tener una silla de oficina

Una silla para trabajar debe tener, al menos, estas cosas para garantizarte la mejor experiencia

Comodidad

No importa lo barata que pueda salirte tu silla de oficina. Si no es cómoda, prácticamente ni la usarás y habrás perdido el dinero.

Ergonomía

Una silla para zonas de trabajo puede ser cómoda sin que eso implique que sea buena para nuestra postura corporal. Esta es una de las cosas por las que debes apostar más fuerte si quieres el mejor resultado.

Calidad – precio

Los modelos más ergonómicos, de mayor calidad y resistencia suelen ser los que mayor precio tienen en el mercado. Por ello lo mejor es estudiar las distintas propuestas para evaluar en función de la relación calidad – precio, cuál es la silla de trabajo mejor para ti.

Sistema de regulación de la inclinación y altura: Una buena silla debe permitir la regulación de la postura de la espalda según nuestras preferencias, así como la altura para poder trabajar cómodamente en nuestra mesa de oficina.

Cumplir la norma UNE-EN 1335-2:2019: Se trata de una norma europea que exige que se prueben las sillas para asegurar que son capaces de funcionar correctamente durante 8 horas consecutivas, los 7 días de la semana con un peso de hasta 110 kilogramos.

Último consejo

Antes de comprar tu silla de oficina, asegúrate para qué la quieres. Si no vas a pasar mucho tiempo en ella, quizás no merece la pena hacer una gran inversión. En este caso la silla sin reposabrazos sería perfecta y es de las más económicas.

En el lado contrario, si quieres una silla profesional, ten muy presentes los criterios que te hemos indicado para hacer la mejor elección.

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