Cabeceros de cama: para gustos los colores

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A la hora de comprar una cama no siempre prestamos la atención debida a un elemento tan importante como el cabecero. Y sin embargo, los cabeceros de cama son piezas fundamentales en la decoración de cualquier dormitorio.

Los primeros cabeceros de cama aparecieron en Europa en el siglo XVIII. Al principio eran un símbolo de distinción, un objeto puramente estético que servía de remate para el lecho de los aristócratas.

Más allá de su función original de «coronar» la cama, con el tiempo el cabecero pasó a ser un elemento importante orientado hacia la comodidad y el confort, llegando así a los hogares de todo el mundo. Hoy en día, a la hora de comprar una nueva cama o de organizar un dormitorio, hay que otorgar al cabecero casi la misma importancia que el somier o el propio colchón.

La importancia de los cabeceros de cama

Para empezar, vamos a enumerar una pequeña lista de razones que muestran la verdadera importancia de los cabeceros de cama en una habitación. Todo analizado desde el punto de vista de la salud y la calidad del sueño:

  • El cabecero de cama es un elemento que se interpone entre nuestra cabeza y la dureza y frialdad de una pared. Así, actúa como aislante térmico mientras que nos protege de posibles golpes en la cabeza.
  • Al mismo tiempo, es un elemento muy práctico que nos brinda una base de apoyo para nuestra espalda, o un respaldo para aquellos que tienen la sana costumbre de leer en la cama antes de dormir.
  • El cabecero también aporta calidez a la habitación. Completa la estructura de nuestra cama, concebida como nuestro templo para el descanso de la casa.

A esta lista de ventajas habría que añadir aún que se trata de un elemento muy fácil de instalar. Eso sí, la instalación depende en gran medida del tipo concreto de cabecero, que puede ir fijado a la propia cama, anclado a la pared o simplemente apoyado sobre el suelo.

También hay que señalar que, aunque no existen reglas estrictas, se considera que la altura del cabecero no debe superar los 35 centímetros por encima del colchón.

Tipos de cabeceros de cama

De Madera

Los cabeceros de cama de madera aportan una calidez especial al dormitorio

Son los más clásicos y elegantes. Existen modelos de formas y tamaños de los más variado, ofreciendo siempre un resultado estético perfecto que nunca pasa de moda.

Se pueden encontrar cabeceros hechos en maderas nobles, con refuerzos y repujados, aunque también de tipo rústico y acabados simples. Todos ellos deben ir fijados a la pared para asegurar su estabilidad.

De hierro forjado

Existen en el merado muchos cabeceros de hierro forjado con formas de fantasía

Otro cabecero de corte clásico que da un toque romántico y que casa muy bien con decoraciones de tipo rústico o vintage. El diseño del forjado puede ir de desde simples barras verticales u horizontales hasta complejos dibujos y formas.

Sin embargo, a pesar de ser muy bonitos y agradables a la vista, estos cabeceros de cama pueden resultar un poco incómodos, pues carecen de una base de apoyo para la espalda.

De tela

Cabecero de cama de tela, similar a una cortina interior

Simples y bonitos. Los cabeceros de cama de tela se muestran como una especie de cortina de pared que cae por detrás de la cama y del colchón. Es un recurso que brinda un efecto estético reamente encantador.

Se necesita instalar en la pared una barra horizontal, generalmente de acero, de la que irá colgada la tela mediante ollaos, fruncidos o tabillas, según el diseño. Lo mejor, la versatilidad: se puede cambiar de estilo y de color de tela tantas veces como se desee, combinarlo con el diseño del edredón, de la alfombra o de las sábanas, colocarlo a diferentes alturas…

Tapizados

Cabecero de cama tapizado y acolchado

Los cabeceros de cama tapizados constan de una base de madera forrada por una funda que puede estar hecha de materiales muy diversos (algodón, piel, cuero, etc.). La variedad de diseños y colores es enorme.

Además, algunos modelos aportan un plus de confort a nuestro lugar de descanso gracias a su mullido acolchado.

Tipo biombo

Biombo de entramado como cabecero de cama

En habitaciones especialmente grandes este tipo de cabeceros de cama es especialmente bonito. Lo mejor es que, además de colocarse entre la pared y la cabecera de la cama, también pueden hacerse servir como muro interior o separador entre la cama y el resto del dormitorio, ofreciendo así dos ambientes diferentes.

Existen también modelos translúcidos o con entramados especialmente pensados para ser colocados junto a una ventana.

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