La vajilla ideal: qué elementos debe tener

La vajilla ideal: qué elementos debe tener
Vajilla completa

En cualquier hogar es imprescindible disponer de una vajilla completa. Una vajilla que cuente con los elementos principales indispensables para nuestros desayunos, comidas y cenas del día a día, pero también para poder poner una mesa refinada y elegante con la que recibir a nuestros invitados.

Sin entrar a valorar los diferentes materiales (cerámica, loza, cristal…) ni los diversos y numerosos estilos de vajilla que existen, hay una serie de piezas que nunca deben faltar. Vamos a repasar todas y cada una de ellas:

Equipamiento básico

Platos

Platos

Aunque existen muchos tipos de platos, la vajilla clásica se compone de platos llanos, hondos y de postre, preferiblemente redondos, aunque hay diseños variados con formas vanguardistas e imaginativas. Lógicamente, las formas más estándar resultarán más prácticas en nuestro día a día.

  • Platos llanos. Son la pieza básica de la vajilla. Su diámetro ideal es de 21-25 cm.
  • Platos hondos, con el mismo diámetro que el plato llano pero con forma cóncava para servir cremas, sopas, etc.
  • Platos de postre. Una versión reducida de plato llano, con 14-20 cm de diámetro.

Cubiertos para combinar con tu vajilla

Cubiertos
Cubiertos

Es sabido que los cubiertos principales en una mesa son tres: cuchara, cuchillo y tenedor. Pero dentro de cada una de estas categorías hay mucho donde escoger, pues los tipos de cubiertos que existen son tan numerosos como variados. En nuestro caso, nos ceñiremos a lo indispensable:

  • Cucharas: las básicas son las soperas, las de postre y las cucharillas de café.
  • Cuchillos: hay que disponer al menos de uno para pescado, otro para carne y también uno para untar, conocido como «cuchillo para mantequilla».
  • Tenedores: un único tipo de tenedor estándar valdría para casi todo, pero es aconsejable tener además tenedores de ensalada, para pescado y también para postre.

Vasos y copas

Copas

Para completar una mesa perfecta, además platos y cubiertos, es preciso contar con vasos y varios tipos de copas adecuados a las bebidas que se vayan a servir:

  • Vasos para beber agua o refrescos, pueden ser de cualquier tipo. También podremos optar por copas de agua si queremos dar a la mesa un toque más elegante.
  • Copas de vino, que se distinguen de las de agua por ser algo más estrechas.
  • Copas de cava, imprescindibles para tus brindis en familia o con amigos.

Juegos de té y café

Tazas

Ya se sabe: nadie toma el café de la misma manera, así que para cubrir todas las necesidades sin complicarnos demasiado, lo mejor es tener en casa los dos tipos de taza más comunes:

  • Tazas de café de pequeño tamaño, para el café solo o el cortado.
  • Tazas grandes o tazones para los que en cambio prefieran café con leche o una infusión.

Otras piezas para completar tu vajilla

Hasta aquí el equipamiento básico que debe tener toda vajilla de casa. Sobre esta base, se pueden añadir otras piezas importantes como soperas, salseras, platos para consomé y otras variantes de los platos tradicionales.

Poco a poco se pueden ir comprando cubiertos para usos específicos como los tenedores para marisco, con su característica forma alargada y sus púas curvadas, o los cuchillos para pelar fruta, más cortos y apuntados que los normales.

Lo mismo se puede afirmar si hablamos de vasos y copas: existe gran variedad de modelos, cada uno de ellos diseñados para un uso en particular: vasos de chupito, copas de cóctel, vasos para whisky, etc.

Consejos para elegir la vajilla perfecta

Antes de lanzarte a comprar los diferentes elementos que formarán la vajilla y cubertería de tu casa, hay que plantear una serie de cuestiones previas importantes:

  • ¿Qué número de servicios voy a necesitar? Dependiendo de cuántas personas vivan en la casa, habrá que tener una vajilla más o menos grande. En todo caso siempre conviene calcular unos servicios de más para no quedarnos cortos el día que tengamos invitados.
  • ¿Tengo espacio suficiente en casa para guardar la vajilla? No es una cuestión menor. Puede que la alacena o los cajones de la cocina sean insuficientes para una vajilla más o menos extensa.
  • ¿Qué colores y materiales escojo? Aquí entra en juego el gusto y las preferencias de cada cual. Las vajillas blancas de loza, con cubiertos sencillos y vasos/copas de cristal transparente son la elección más práctica; por otro lado, hay muchos diseños y materiales para combinar con la decoración del comedor, los manteles, la temática de la comida o cena… Eso sí: si se opta por una vajilla especial con un diseño poco usual es importante asegurarse de que se pueden conseguir repuestos fácilmente.
  • ¿Una o dos vajillas? O incluso tres, si te lo puedes permitir. De nuevo, hay que tener en cuenta el espacio disponible y la necesidad real de tener tantas vajillas en casa. Muchas veces es mejor tener una sola, pero bien surtida.

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