Todo sobre fregaderos de cocina

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Los fregaderos de cocina son un de los elementos básicos de este lugar de la casa. Su función básica es la del lavado de la vajilla y los diferentes enseres de la cocina. También se usa para el tratamiento de diferentes alimentos antes de ser consumidos, desde enjuagar verduras hasta limpiar pescado.

Generalmente el fregadero, también llamado pila de fregar o fregadera, consta de dos partes: la cubeta con el grifo del agua y el desagüe, y el escurridor, situado en un lateral y cuya función es la de colocar las piezas de la vajilla, cubertería y utensilios de cocina para que se sequen después de lavarlos.

Existen tantos tipos de fregaderos como clases de cocina hay. Los encontramos de una sola cubeta, o bien con dos o más. La variedad es todavía más amplia si hablamos de materiales y de diseños. Elegir el fregadero adecuado es una cuestión importante, pues su impacto decorativo en una cocina es enorme. Allá va una pequeña aunque útil guía de fregaderos de cocina:

Materiales de los fregaderos de cocina

Una primera forma de clasificar los fregaderos de cocina es según el material del que están hechos. Estos son los más usados:

Acero inoxidable

Fregadero de acero inoxidable (Roca)

Sin duda el material más utilizado para fregaderos de cocina. Destaca por su resistencia tanto a golpes como a cambios de temperatura, así como por su precio. Además, el acero inoxidable un material dúctil que permite dar lugar a muchas formas.

La parte negativa es que con el tiempo van perdiendo su brillo original y se van acumulando los inevitables rayones producidos por el uso.

Cerámica

Fregadero de cerámica con un delicioso toque retro

Un material ideal para cocinas de decoración rústica, donde su efecto estético es inigualable. Este tipo de fregaderos son muy bonitos y resistentes (aunque no irrompibles). También hay que señalar que se trata de modelos bastante caros.

Resina

Fregadero de resina negra brillante

Los fregaderos de resina son los que más diseños, formas y colores permiten, por eso son tan vendidos. Sin embargo, son menos resistentes que los de acero y se rayan con mucha facilidad. No obstante existe una variedad de resina mezclada con cuarzo algo más cara, pero mucho más sólida y duradera.

Mármol y granito

Fregadero de mármol integrado en la encimera

Los más bonitos, sobre todo cuando se integran en el mueble de cocina. Los fregaderos de cocina de mármol y de granito ofrecen un resultado estético único, aunque no son precisamente baratos. Su punto débil: se manchan con suma facilidad.

Por último, hay que mencionar también a los fregaderos sintéticos, disponibles en numerosos diseños. Normalmente se trata de grandes módulos en los que se integran encimeras y fregaderos en un solo cuerpo. Esto eleva considerablemente su precio.

Diseños de fregaderos de cocina

Además de por los materiales, también podemos clasificar los fregaderos de cocina por su diseño y su forma de distribuir cubeta y escurridor. Hay tres disposiciones básicas más una adicional cada vez más popular:

De una sola cubeta

Clásico fregadero de una cubeta y escurridor (Teka).

Son los más frecuentes. Por su sencillez y tamaño, caben perfectamente en cualquier tipo de cocina. El kit básico está compuesto por cubeta + escurridor.

De doble cubeta

Modelo de fregadero de doble cubeta + escurridor (Olympus)

Ofrecen un uso más cómodo. Una cubeta se puede usar para fregar y la otra para enjuagar. Finalmente, disponen de un escurridor en el que dejar secar platos, vasos y cubiertos (aunque hay modelos de doble cubeta que carecen de este último elemento).

Fregaderos de esquina

Fregaderos de esquina: simple (Barazza) y doble (Olympus)

La mejor solución para cocinas con poco espacio o con una distribución irregular. Los fregaderos de esquina aprovechan el espacio hasta el último centímetro y se ofrecen en ambas versiones: con una sola cubeta o con cubeta doble.

Fregaderos bajo encimera

Fregadero integrado o bajo encimera

La mayoría de los fregaderos de cocina van encastrados en la encimera, pero existe un modelo integrado que ha cobrado mucho auge en los últimos años conocido también como «bajo encimera».

Este tipo de fregadero presenta la particularidad de encontrarse a unos centímetros por debajo del nivel de la encimera. Entre otras ventajas, esto nos permite fregar y lavar sin que las salpicaduras de agua alcancen toda la cocina o que se formen charcos sobre la encimera. Por norma general son más caros que los fregaderos encastrados.

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